Todo es administración

El día de hoy estaba caminando por la ciudad ya que mi coche se encuentra en el taller, algo que en realidad no me afecta ya que siempre desde que soy pequeño me ha gustado mucho caminar y lo hago cada que me es posible, esta vez no siendo la excepción. Al estar caminando, por alguna razón iba muy atento a los señalamientos viales, probablemente debido a que esta es una costumbre que tengo desde cuando conduzco.

Al ver uno de ellos, uno que se encuentra muy cercano a mi oficina,  pude notar una cosa muy extraña que solía hacérseme normal, esto era que para estas instancias del camino siempre tengo ya mucho sueño en el automóvil, mientras que esta vez me encontraba mas despierto que nunca y con muchas energías.

Al llegar a la oficina portaba un excelente  humor, algo que por lo general a esas horas es prácticamente imposible, ya que cuando de oficina en la mañana se trata creo que soy una persona insoportable ya que no me gusta hablar con nadie y que no me hablen, un efecto que se va desintegrando en las siguientes tres horas hasta que llego a un estado.

Sin embargo, aunque este estado de mal humor o más bien anti-socialidad  me dura tres horas durante la mañana,  tengo otros episodios de diferentes tipos durante el transcurso del día, unos episodios que son caracterizados por una fuerte fatiga y un intenso deseo de dormir.

Estos episodios son unos que solían pasarme todos los días hasta el día de hoy cuando encontré la formula para evitarlos así como también encontré la manera de evitar mi episodio matutino cotidiano  algo que cambio naturalmente mi día por completo y resulto en un nivel de productividad mucho mas alto.

Esto no lo digo simplemente al aire sino que en resultados cuantificables y comprobables ya que pese a que soy una persona victima de episodios energéticos en mi día a día en la oficina, soy una persona ordenada que tengo todo absolutamente medido por lo que conozco perfectamente mis capacidades y limitaciones productivas.

Estos episodios, me di cuenta, que son un producto de mi mala administración energética algo que me hace de mi vida una mucho mas difícil de lo que debería de ser y que además me previene de alcanzar potenciales mucho mas altos que aquellos que consigo.

Esto es algo que comienza desde la mañana cuando me despierto ya que al hacerlo tengo a mi disposición, sin falla, hay un café con hielos en un baso que parece florero –por el tamaño – mismo que me lo tomo con una gran disposición y es el mejor momento de mi día cuando esta cantidad de cafeína entra a mi sistema abruptamente.

Sin embargo,  este efecto es corto y lo tengo que ir reabasteciendo constantemente conforme va avanzando el día. Si es que tomo ese gigantesco café en la mañana y camino al trabajo mi crisis matutina desaparece y si es que tomo una siesta de 10 minutos en mi crisis de la tarde me despierto con una energía que me dura hasta la noche.

Todo es administración.