La defensa en Balance

Hoy por la mañana fuimos a dejar una entrega de varillas a una obra no muy lejos de nuestro establecimiento cuyo arquitecto, debido a los peligros de los temblores, ha hecho mucho énfasis en estos artefactos de acero flexible para asegurar la seguridad de aquellas personas quienes utilizaran dicho construcción como residencia o lugar laboral.

Cuando llegamos a aquel lugar, nos encontramos con una pelea entre albañiles, una pelea que rápidamente hizo una escala de fuerte a salvaje y que no para hasta que ambos trabajadores fueron separados por muchas personas, algo muy qué beneficio mucho a uno de los dos – el más bajito – quien estaba recibiendo una tremenda golpiza aunque se negaba por completo a ceder terreno dado a su honor.

Aunque el mundo en occidente ha entrado en una fase “ progresista”  siempre siguen habiendo peligros en las calles de los que un hombre debe de saber responder a su naturaleza de cazador si es que la situación llega a tornarse inevitablemente violenta o cuando de defender a algún miembro de nuestra familia se trata.

El saber defenderse no significa el buscar la oportunidad para poder hacerlo sino simplemente significa el saber de manera precisa que hacer en un momento cuando defensa propia o de alguien más se requiera. De hecho las personas que mejor saben defenderse son las personas que menos buscan una situación de confrontación y los que más la tratan de evitar. Asimismo, he visto con mi propia experiencia, que aquellas personas quienes verdaderamente saben defenderse son las personas más pacíficas.

Esto se debe al hecho que dichos individuos saben muy bien a donde puede llegar una simple confrontación y el peligro innecesario que puede brotar de una de estas contiendas en todos los sentidos.

En primer lugar,  en una pelea callejera, uno de los dos contendientes puede terminar muerto o lastimado e imposibilitado de por vida, aunque es muy difícil que esto suceda a alguien que sepa verdaderamente manejar el arte de la pelea. Sin embargo, aunque uno sepa defenderse de manera efectiva, es muy probable el poder lastimar severamente al contrincante algo que podría traer consigo muchas complicaciones.

La primera de ellas es la de lastimar severamente a otro ser humano o acabar accidentalmente con su existencia algo que no solamente es terrible para aquella persona y para sus familiares, sino que uno puede terminar en la cárcel de por vida, por un simple argumento que no se supo llevar  acabo con palabras y de manera pacífica.

Por el otro lado, si un hombre no sabe defenderse al mismo y a los suyos, la tragedia podría visitarle a su lado del campamento por un contrincante que no supo actuar en civilización causando tragedias o problemas serios fáciles de haberse evitado.

Lo mejor  saberse defender de manera seria y saberse controlar y autogobernar de la misma manera para así asegurar  el bienestar de los nuestros y el de los demás.