El mejor concepto que describe el hecho de montar una buena obra de teatro

Todos los roles dentro de una obra de teatro son muy importantes, desde el tramoyista hasta el director pasando por los actores y todos los creativos que le dan vida tras bambalinas a cada una de las caracterizaciones y ambiente dentro de una obra.

Sabemos que son muchos los creativos y talentos que se requieren para hacer posible una obra.

La idea que surge de la mente creativa de quien escribe una obra y cuando el diseñador del vestuario hace que las telas para disfraces tomen vida ya puestos en los personajes hace que esas líneas vayan tomando vida.

Y cuando la ambientación tanto de las luces como de la escenografía cobran vida hacen que todo fluya ante las caracterizaciones de los actores… música, luces, color, bailes, brillos… todo fluye en un bello montaje.

Y ¿cómo se logra todo esto? Creo que la palabra mágica que lo engloba es la “colaboración”.

Para ser un buen colaborador, es necesario prepararse de la siguiente manera durante las primeras reuniones con el director:

  • Leer el guión detenidamente y hacer un guión y análisis de personajes. Esto ayuda no solo a conocer tu propio personaje si eres un actor, sino que permite por ejemplo al diseñador de vestuario darle vida a cada uno de los participantes, o al coreógrafo cómo deberá interpretarse cada baile, o al jefe de iluminación cómo darle dramatización o realce a cada escena.
  • Es necesario tener en cuenta los temas que justifican apoyo visual.
  • Pensar en general sobre el estilo de la pieza y la recopilación de imágenes (imágenes, poemas, citas) que parecen hablar de la naturaleza de la obra como un todo.

En mi caso que soy un diseñador de vestuario teatral antes de una segunda reunión, exploro en detalle el estilo que se ha decidido para la producción.

Observo la forma en que se traducirá en elecciones de ropa y cómo apoyará las relaciones y los viajes de los personajes.

Normalmente traigo muchas referencias en este punto, así como ciertos preliminares. También analizamos las ideas que se han presentado para el diseño del set para asegurar que el vestuario funcione con los visuales de toda la producción.

Es importante estar familiarizado con los aspectos prácticos y técnicos del conjunto.

Por ejemplo, aspectos tan simples como el averiguar si el vestido que se ha diseñado para un personaje encajará en todas las puertas del set.

Idealmente en este punto, los otros diseñadores (de escenario y luces) estarían en una reunión para resolver cualquier inquietud mutua.

Antes de presentar los diseños finales, los dibujos preliminares van al jefe de vestuario para calcular los costos. Los diseños finales suelen volver al jefe de vestuario y sigue otra reunión.

Recapitulamos antes del primer día de ensayo para tocar la base, se presentan las muestras de tela y cualquier prenda en el proceso de creación.

Diseñar implica mucha discusión. Como diseñador, debo asegurarme de tener una idea clara de cómo el director quiere interpretar el guión.

También necesito asegurarme de estar de acuerdo con la visión, ya que tanto el director como yo estamos trabajando para lograr el mismo objetivo: apoyar los temas principales de la obra y contar la historia.

Y así como yo, todos y cada uno de los participantes. Por eso pienso que el mejor concepto que describe el hecho de montar una buena obra de teatro es sencillamente la colaboración de todos los participantes, sin excepción.