3 películas de romance que he visto más de tres veces

El día de ayer, cuando salí de la arrendadora donde trabajo, llegué a casa malhumorada por el tráfico que había ocasionado la lluvia, me llevó cerca de tres horas y eso que no trabajo tan lejos. Enojada y recién bañada, me calenté un poco de chocolate con pan para cenar, prendí Netlix y me puse a buscar una película. Al no encontrar una de mi gusto me puse a ver una que ya he visto más de tres veces por lo que me pregunté ¿Qué películas de romance he visto muchas veces? Aquí les dejo tres títulos:

  • Cartas a Julieta

Siempre que me siento desanimada me pongo a ver esta película, y no por el bello romance que se genera en la trama, ni por el guapo protagonista interpretado por Christopher Egan. Tampoco tiene que ver la belleza de las tomas de Italia, la rica historia shakesperiana, la deliciosa comida o por el tema de que el amor es para siempre; sino porque la chica es escritora y encuentra un tema del cual hablar, no se rinde ante eso y escribe, escribe y escribe.

La historia se basa en Sophie, una chica estadounidense que va a casarse con un chef por lo que, de pre-boda, deciden pasar tiempo en Verona, Italia. Su novio es un tarado y a deja por varios días por lo que ella descubre que debajo del balcón de Julieta Capuleto muchas chicas le dejan cartas para contarle su amor frustrado. Al atardecer unas chicas recogen estas cartas y se dedican a contestarlas. Cuando Sophie se une al grupo, le toca responder una de hace muchísimos años. Lo que ella no sabía era que la autora de esta carta la iría a visitar para buscar a su amado que dejó años atrás.

  • Propuesta de año bisiesto

Una tradición ridículamente romántica existe en Irlanda. Cada 29 de febrero las mujeres pueden pedirle matrimonio a los hombres. Anna es una chica rica y orgullosa que lleva más de cuatro años con su novio, y cuando ella cree que le pedirá matrimonio, éste no lo hace y se va a una junta en Irlanda. Ella decide seguirlo para pedirle su mano el 29 de febrero pero todo se complica gracias a una tormenta que la deja en un pueblo cerca de los acantilados de Moher. Ahí conoce a un arrogante tabernero irlandés que la llevará a Dublin porque necesita el dinero que ella le ofrece por su servicio.

En el camino se odiarán a muerte y pasarán por muchas adversidades, pero se irán conociendo y el que sean tan opuestos  hará que sientan algo el uno por el otro.

A mí me fascina esta película por el cambio de los dos personajes, por la preciosa fotografía de Irlanda y por la química de los protagonistas. Es perfecta para creer que eso existe y que me puede pasar a mí.

  • Como si fuera la primera vez

A pesar de que no me gusta cómo actúa Adam Sandler, esta película la he visto más de tres veces porque me gusta mucho la manera en que el protagonista Henry Roth se enamora de una chica que sufre Amnesia anterógrada y el cómo, con los días, él encuentra la manera de que recuerde quién es él y sobre todo, se vuelva a enamorar de él.

Tal vez no es la mejor película, ni una de mis favoritas, pero se me hace una historia muy bonita y melancólica, por eso, cuando tengo ganas de ver una película que me levante el ánimo, me pongo a ver Como si fuera la primera vez, como si fuera la primera vez.